Hoy la sociedad tiene una problemática y no podemos ni debemos soslayar, si no, vamos a vivir presos de nuestros miedos y angustiados esperando la llegada de nuestros seres queridos de sus diferentes labores.
De seguridad se trata y no podemos quedarnos inermes, dejando que esta situación avance y nos deje en un estado de despojo. Por eso también Topiarte, el día 8 de Septiembre de 2008, tomó la posta para hacerse presente en las calles Cabal y Olive para así acompañar el reclamo de los pobladores de la zona. Como decía la hermana Jordán: hechos de amedrentar y querer quitar al prójimo lo suyo sin ningún miramiento, son reclamos que recibe con frecuencia, llevándolos a quien corresponda, pero siempre recibe la misma respuesta -que nada se puede hacer- sin concurrir al lugar aunque sea un patrullero, por no disponer de los medios necesarios. En esta ocasión un docente, que concurre al barrio, vilmente fue despojado de su abrigo y atemorizado de tal manera que se replantea volver al lugar a dar clases.
Al ver día a día el deterioro de la sociedad y darnos cuenta que esta situación queramos o no, termina afectándonos a todos, robos, miedo de andar por las calles o de abrir las puertas de nuestros negocios, una niñez y juventud que sólo plantean el hoy y no proyecta y valora un mañana. Llevando sus situaciones a límites que no estiman su propia vida y poniendo en peligro la de otros.
Son varios flagelos que tientan y arruinan a nuestra sociedad. Decidimos no quedarnos cruzados de brazos y trabajar con sectores de la sociedad más vulnerables; niños, adolescentes y adultos en la capacitación e inclusión social y no esperar que la situación misma nos salpique.
Entre todos vamos encontrar una solución pero no enrejándonos, encerrándonos ni portando armas de fuego, el camino es lento pero tenemos que llegar a los que delinquen, a los marginados, a los que se drogan y se transforman. Apostando a un mundo mejor sin bajar la calidad y la libertad. ¿Qué estamos dejando a las generaciones futuras?









